Las garrapatas son parásitos temporales, comúnmente conocidos como expertas chupadoras de sangre. Existen distintas especies en todas partes, aunque la garrapata canina es la más abundante y la más conocida, debido a que la mayoría de las personas que tienen de mascota perro o gato han tenido o tendrán que combatir las garrapatas por lo menos una vez.
Asimismo, la garrapata pertenece a la familia de los arácnidos, al igual que los alacranes, arañas y ácaros. Son diminutos arácnidos que pican y se alimentan exclusivamente de la sangre de otros animales, incluyendo la de los seres humanos.
Las garrapatas no solo se alimentan de la sangre de sus huéspedes, sino que además pueden transmitir peligrosas enfermedades tanto a animales como a personas. Indudablemente, es sorprendente cómo estos pequeños arácnidos pueden causar un gran impacto en la salud.
Características físicas de las garrapatas
La garrapata, conocida científicamente como Ixodoidea, perteneciente a la clase Arachnida, de subclase Acari, tiene las siguientes características generales:
- Son artrópodos de tamaño mediano, que suelen medir entre 3 y 8 mm. Después de chupar sangre pueden medir hasta 1 cm.
- La estructura de su cuerpo es ovalada y aplanada, sin abdomen segmentado.
- En su parte anterior posee un aparato bucal llamado hipostoma, conformado por varias piezas que perforan la piel y succionan su alimento.
- La cantidad de sus patas dependerá de la fase en la que se encuentren en su ciclo de desarrollo: en el estado de larva tienen 3 pares de patas; cuando son ninfas tienen 4 pares, conservando finalmente 8 patas.
- Existen garrapatas de color marrón, amarillo o negro con manchas blancas.
- Tiene quelíceros, órganos en forma de pinza que usan para cortar la piel de sus hospedadores.
- Cuentan con pedipalpos, apéndices con capacidad sensorial, son articulados y se ubican a los lados del hipostoma.
Qué comen las garrapatas
A diferencia de los demás arácnidos, las garrapatas se alimentan solo de sangre de animales vertebrados (mamíferos, aves, anfibios y reptiles) y humanos.
La sangre no solo es fundamental para alimentarse, sino que también es necesaria su ingesta para pasar de una etapa a la siguiente en su ciclo de vida, proceso por el que pasan en su fase de larvas y ninfas.
Se alimentan solo por contacto directo. Las garrapatas pueden esperar durante mucho tiempo antes de encontrar a su hospedador y proveedor de comida. Tras encontrarlo, estas perforan la piel con sus quelíceros y comienzan a succionar la sangre.
Dónde viven las garrapatas
Los ambientes húmedos y oscuros son los lugares perfectos para que las garrapatas se alojen. Suelen encontrarse en áreas con arbustos, pasto alto o césped, como campos, bosques, jardines o parques.
Asimismo, suelen habitar en el interior de muchos hogares donde viven animales domésticos, prefiriendo zonas como: muebles, sofás, cortinas y alfombras.
Por otra parte, también se hospedan en aquellos animales de los cuales se alimentan, como ciervos, perros, vacas, roedores, entre otros.
Geográficamente, se encuentran distribuidas a nivel mundial, por lo que prácticamente se pueden localizar en cualquier parte.
Otras curiosidades sobre las garrapatas
- No saltan ni vuelan. Trepan hasta la punta de las altas hierbas y se sujetan fuertemente a la piel del sujeto del que deciden alimentarse.
- Pueden llegar a sobrevivir durante más de un año sin alimentarse.
- Existen dos tipos de garrapatas, blandas y duras. Se diferencian en que las blandas carecen de un escudo quitinoso duro.
- Las garrapatas pueden detectar a sus huéspedes a través de un órgano sensorial ubicado en las patas.
- Cuando su cuerpo se llena de suficiente sangre, se infla, lo que causa un aumento de tamaño.
- Aunque su picadura al principio no es dolorosa y puede ser inofensiva, puede transmitir una enfermedad denominada Lyme.
- En su fase de larva y ninfa es más complicado verlas.
- Dependiendo de la especie, las garrapatas pueden poner de 1.000 a 7.000 huevos.