Las ranas son un tipo de anfibio de tamaño más o menos pequeño, pertenecen al grupo de los animales vertebrados y tienen la particularidad de ser animales capaces de vivir tanto en la tierra como en el agua. Al ser anfibios, la temperatura corporal de las ranas es la misma que la temperatura ambiente, y su piel es capaz de absorber el agua suficiente en su cuerpo como para no tener que beber agua para sobrevivir.

Las ranas poseen patas traseras fuertes que les permiten saltar hacia adelante y a una gran distancia. Las patas delanteras o brazos son de un tamaño más corto, por lo que a menudo las utilizan para sostenerse en posición sentada. Las ranas también son capaces de respirar a través de sus pulmones y a través de su piel, y esto se debe a la forma y estructura de su corazón, que tiene una cámara menos que las cuatro habituales.

La rana es un animal que tiene bastantes enemigos, como los mapaches, las tortugas, los murciélagos, los peces… ¡incluso los humanos! Y es que las ranas pueden llegar a formar parte en determinados lugares del menú alimenticio de las personas. Para protegerse de las amenazas y de los enemigos las ranas tienen diferentes tipos de protección, como por ejemplo las glándulas que poseen en su piel, que segregan veneno. Cuando esta característica es necesaria, la piel se oculta y el cuerpo se recubre de ese veneno, lo que hará que el enemigo se vea disuadido y se aleje. Pero además de ese veneno la rana también usa los colores para protegerse. Si al aproximarse un enemigo observa un color muy brillante en la rana (fundamentalmente amarillo o rojo), será mejor que salga corriendo, pues es una advertencia de su toxicidad y de su mal sabor.

En cuanto a su tamaño, la rana más pequeña es la rana pigmea cubana, que no llega ni a 1’5 centímetros de largo, y una de las ranas más grandes es la rana gigante o rana Goliat, propia de África central, que puede llegar a medir hasta 30 centímetros.

 

Qué comen las ranas comunes

Las ranas comunes son carnívoras, por lo que se alimentan de una gran variedad de presas invertebradas (casi siempre de noche) entre las que se encuentran las babosas y los caracoles. Y es que la dieta de la rana consiste principalmente en insectos, pequeños animales como lombrices de tierra, peces pequeños o arañas. La mayoría de las ranas tienen la lengua pegajosa, por lo que para atrapar a un insecto la sacan rápidamente. Una vez fuera, y al ser pegajosa, el insecto se queda atrapado y la rana puede tragárselo de una sola pieza. Esta característica es fundamental, ya que al tener dientes solo en la mandíbula superior no tienen unas dotes muy buenas para masticar.

La piel también puede ser una increíble fuente de nutrición para las ranas, una actividad que realizan cuando se produce la muda de su propia piel. A su vez, las ranas también son alimentos muy atractivos para una gran variedad de vida animal, por lo que son una especie muy vulnerable.

 

Dónde viven las ranas comunes

Las ranas, al igual que los sapos, se pueden encontrar en casi cualquier lugar excepto en la Antártida, porque no son animales que toleren el frío, por eso la mayoría de las especies se encuentran en regiones tropicales y países más cálidos. Las que sí que habitan en lugares más fríos suelen hibernar durante esos meses más adversos, como los osos, bien en madrigueras o en el fondo de algún estanque.

Tal vez puedas encontrar ranas en agua dulce o cerca de lugares que tengan agua, como estanques o arroyos, aunque no todas las ranas disfrutan tanto del remojo, por lo que algunas solo acuden al agua para reproducirse. También existen ranas que disfrutan de vivir en los árboles, y este tipo de ranas poseen unas pequeñas almohadillas pegajosas en los dedos de sus patas delanteras y traseras (manos y pies) para poder agarrarse mejor al tronco mientras trepan. Los estanques de jardín son especialmente importantes para las ranas comunes típicas de las ciudades, pues suelen depender de ellos.

Otras ranas tienen la particularidad de ser como excavadoras (ranas madrigueras), y suelen caracterizarse por unas patas tan cortas que no les permiten saltar ni hacer grandes desplazamientos.

 

Otros datos curiosos sobre las ranas

  • Una rana muda completamente de piel aproximadamente una vez a la semana. Después de quitarse la piel vieja y muerta, la rana generalmente se la come. ¡Le resulta un plato delicioso!
  • Cuando una rana se traga a su presa, parpadea, lo que hace que sus globos oculares se vean empujados hacia abajo, hacia la parte superior de la boca, lo que le sirve para conducir mejor la comida hacia la garganta.
  • La mayoría de las ranas tienen dientes, aunque generalmente solo en la mandíbula superior. Dichos dientes se utilizan para mantener a la presa en su lugar hasta que la rana pueda tragársela.
  • Los seres humanos no solo pueden llegar a comerse las ranas, sino que también son culpables, en buena medida, de la destrucción del hábitat natural de las mismas, lo que está dificultando mucho su ritmo natural de vida y su reproducción.

que comen y donde viven las ranas


Volver