Las pirañas son peces, lo que significa que están cubiertos de escamas, que tienen sangre fría, que respiran con branquias y que nacen de huevos. Si un animal es de sangre fría, no puede controlar la temperatura de su cuerpo y dependerá de su entorno para calentarse o enfriarse.

Estos peces son una de las especies de peces más antiguas que quedan en el planeta, y apenas han sufrido cambios a lo largo de sus millones de años de existencia. Son peces más bien pequeños que tienen un cuerpo redondo y una cabeza grande. Pueden crecer hasta tener entre 20 y 38 centímetros de largo.

Un grupo de pirañas se llama cardumen, pero no suelen agruparse muchas pirañas juntas, porque los bancos de arena más grandes que forman solo llegan a alcanzar los 20 peces. Y, aunque se alimentan juntas como un grupo, esa no es la razón por la que las pirañas nadan también en grupos. En realidad, a las pirañas les gusta agruparse para protegerse de los depredadores. Debemos tener en cuenta que, aunque las pirañas sean unos peces algo peligrosos, también pueden ser comidas por una gran variedad de otros animales, incluidas las propias pirañas. Se sabe que las garzas, los caimanes, las serpientes y las tortugas también comen pirañas.

Existen muchos tipos diferentes de pirañas, aunque la variedad más común se conoce como “piraña de vientre rojo”, que se llama así debido al color de su tripa. Pero la característica más conocida de las pirañas es la de sus temibles dientes, muy afilados y triangulares. Estas singulares piezas dentales les sirven de ayuda para arrancar la carne de sus presas. También tienen una mordida muy poderosa, que puede llegar a tener hasta 32 kilos de fuerza. Una piraña tiene que reemplazar sus dientes todo el tiempo, aunque por suerte crecen enseguida. ¡Pueden llegar a tener cambiadas todas sus piezas en unos 100 días!

Las pirañas trabajan en equipo para buscar comida o esperar a que sus presas pasen por el agua. Cuando una presa, especialmente una presa herida, pasa, las pirañas la persiguen y pululan, atacando a la vez y devorándola rápidamente.

 

Qué comen las pirañas

Las pirañas son animales omnívoros. Por eso, una dieta típica de piraña debe consistir en insectos, peces más pequeños, crustáceos, gusanos, caracoles, algunas plantas acuáticas, carroña, semillas y otros materiales vegetales. Los crustáceos o los insectos constituyen la mayor parte de sus comidas, pero el equilibrio de esa dieta puede cambiar según la edad de los peces y las fuentes de alimentos disponibles. A pesar de su reputación de comer carne, algunas pirañas comen más semillas que carne, y algunas incluso subsisten solo con plantas.

Eso sí, las pirañas también pueden perseguir animales más grandes si se presenta la oportunidad, lo que suele suceder cuando animales de mayor tamaño (como las personas) caen al agua por accidente. Si no ha habido comida por un tiempo y hay sangre en el agua, entonces las pirañas se pondrán nerviosas y morderán todo aquello que encuentren para tener su barriga llena, algo similar a los tiburones.

Pero las pirañas no solo matan y comen animales vivos, sino que también buscan cadáveres y se alimentan de cualquier carne que puedan encontrar llegado el momento. Debido a esto, se benefician de la llamada “pororoca”, un fenómeno natural en el que las mareas oceánicas se dirigen a los ríos costeros. Cuando las aguas se elevan de esa forma, arrastran a los animales vivos y muertos al río, donde las pirañas pueden darse un auténtico festín.

 

Dónde viven las pirañas

Estos peces solo se encuentran en arroyos y ríos de agua dulce, principalmente en la cuenca del Amazonas, en América del Sur. Este es el hábitat natural de las pirañas salvajes, pero también son habituales en zonas como Brasil.

Las pirañas prefieren el agua que se mueve rápidamente y a poder ser a una temperatura templadita, como de 23 o 26 grados. Además, prefieren que las aguas sean claritas y blancas, en lugar de oscuras. ¡Son muy especiales!

 

Otros datos curiosos sobre las pirañas

  • Las pirañas han vivido en América del Sur durante millones de años.
  • La evidencia fósil coloca a los antepasados de las pirañas en los ríos del continente hace ya unos 25 millones de años.
  • Si bien los ataques de pirañas a los humanos suceden, son extremadamente raros.
  • De atacar a los humanos, lo más probable es que sea porque se sientan amenazadas o porque tengan muchísima hambre.
  • En cautiverio, las pirañas pueden vivir más tiempo de lo que lo harían en la naturaleza. Las pirañas más antiguas conocidas en cautiverio han llegado a vivir hasta los 8 años, aproximadamente.
  • Las pirañas son conocidas por sus dientes afilados y su mordida implacable. De hecho, la palabra piraña se traduce literalmente como “pez diente” en el idioma brasileño “Tupí”.
  • La forma del diente de una piraña se compara con frecuencia con la de una cuchilla, y está claramente adaptada para su dieta carnívora.
  • Cada vez que una hembra piraña pone huevos, pone alrededor de unos 1.000. Estos numerosísimos huevos serán fertilizados por un macho y guardados por el cardumen para su protección. ¡Trabajan en equipo!

 

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