El sentido del gusto

Los sentidos del cuerpo: el gusto

Los sentidos son aquellas sensaciones que nos ayudan a percibir todo a nuestro alrededor, y el gusto es de las que más nos gusta, porque gracias a ello podemos disfrutar de comida exquisita.

¿Sabías que tu comida es el resultado de miles de años de pruebas con el sentido del gusto? El gusto es lo que nos permite saborear la comida en la boca, y es gracias a ello que podemos decidir si comer o no lo que se nos ofrece. Las personas durante años han experimentado con toda clase de sabores para hacerlos más gustosos, ricos e incluso saludables, sin perder propiedades alimenticias.

Hace miles de años las personas no bebían leche, no tenían quesos, los refrescos eran impensables e, incluso, hace millones de año… ¡ni siquiera cocinábamos la carne! Por lo que debíamos averiguar qué cosas sabían mejor que otras y qué podía saber bien al tiempo que ser saludable y comestible para el cuerpo humano.

La boca y sus emociones

De la misma manera, el gusto también tiene un papel fundamental en otro aspecto del ser humano, y es con respecto a las emociones. Las amígdalas y el hipotálamo (lugar donde se encuentran las hormonas que nos hacen sentir emociones) están conectados, por lo que es normal que cuando nos sentimos felices, tristes, enojados o preocupados, podamos detectar ciertos cambios en nuestro sentido del gusto.

Algunas condiciones que alteran el sentido del gusto son:

  • Ageusia: es cuando se pierde gran parte del gusto, por lo que la persona puede comer lo que sea y no sabrá si sabe bien o mal.
  • Hipogeusia: es la confusión de sabores, por ejemplo, puedes confundir un sabor amargo con uno dulce. Este es un problema que algunas personas que cometen el error de fumar llegan a padecer.
  • Hipergeusa: es lo contrario a la ageusia, es decir, el percibir los sabores de una manera más fuerte. Es algo como hipersensibilidad en la lengua.

Los sabores de la lengua

La lengua posee receptores de sabor, los cuales nos ayudan a distinguir qué tipo es cada comida. Los sabores son salado (la forma más básica es la sal común, de cocina), amargo (un sabor muy común en la medicina, por eso es que a muchos no nos gusta tomarlas, pero es muy necesario también), ácido (con frutos cítricos como el limón, la lima o la piña), el dulce (como los caramelos y el azúcar en general) y, como curiosidad, también un sabor llamado ‘umami’ (que significa ‘sabroso’ en japonés) y que se dice es el sabor de los tomates, del queso o los champiñones.

La lengua de las personas se divide en varias secciones que permiten percibir los sabores. Las sensaciones amargas son en la parte de detrás de la lengua; lo dulce se detecta en la punta; lo ácido en los lados; lo salado solo en el borde de la lengua y el umami en todas las zonas.

tipos de sabores

Comidas extrañas

De la misma forma los humanos han sido muy creativos para la alimentación, elaborando nuevos sabores que pueden llegar a gustar a todo tipo de públicos. Cada persona tiene una percepción del sabor distinta, y si a ti no te gustan las manzanas pero a tu amigo sí, es completamente normal. Ahora, ¿sabías que hay sabores alocados en varios productos alrededor del mundo?

Uno de los sitios que más productos con variedad de sabores tiene es Japón, que incluso tiene pasta dental con sabor a berenjenas o patatas fritas con sabor de mora azul. Escocia tiene también patatas fritas con sabor a chocolate con leche y Corea del Sur posee unas rosquillas con sabor a cerdo y algas. Muchos diréis que tiene que saber mal, pero vale la pena probar los sabores que conquistan a otras partes del mundo. Quién sabe, puede que tu próximo sabor favorito tenga forma de sushi con sabor a yogurt.