• Asignaturas y temas para trabajar esta actividad: salud, salud mental, el cuerpo humano.
  • Actividad recomendada y adaptable para niños de unos 6 a 12 años.
  • Palabras clave: estrés, vacaciones, cuerpo, psicología, orientación, mental, salud, control, calma.

 

Descripción de la actividad

Esta actividad está diseñada para que los más pequeños puedan entender lo que es el estrés y lograr reconocerlo cuando lo sufran. A través de esta dinámica los niños también podrán lidiar con sus nervios cuando los tengan y con esas situaciones que tienden a debilitarnos desbordando nuestras emociones.

 

Objetivos básicos a conseguir con la actividad

El objetivo fundamental es que los estudiantes puedan saber de forma concreta qué es el estrés y qué efectos puede producir en nuestro cuerpo. Se trata de aprender a identificar situaciones que causen dichos sentimientos de estrés, así como de determinar y discutir formas positivas y/o más saludables de enfrentar esas situaciones estresantes que nos limitan.

 

Materiales necesarios

  • 6 hojas de cartulina o papel.
  • 6 crayones o marcadores de colores.
  • Un rollo de cinta adhesiva.
  • Un reproductor de CD o audio y una selección de música.
  • Tizas.

 

Pasos a seguir en la dinámica

Para comenzar la actividad, discute con los estudiantes la definición de estrés. Escribe los pensamientos de los alumnos en una pizarra o cuadro según los vayan expresando. Después de un tiempo considerable de intercambio de ideas sobre la definición o sobre aquellas situaciones que los alumnos crean identificar como situaciones de estrés, revisa junto a los alumnos las ideas que hayan expuesto.

Enfatiza en la idea de que el estrés puede causar sentimientos negativos y poderosos, así como cambios biológicos en nuestro cuerpo. Permite también que los estudiantes hagan una lluvia de ideas sobre algunos sentimientos y cambios biológicos que consideren que el estrés pueda causar. Escribe sus respuestas en una pizarra o tabla.

Es muy probable que entre las respuestas de los estudiantes haya algunas relacionadas con el hecho de “luchar” o “huir” como respuesta al estrés. Si no es así, introduce la idea.

A continuación puedes comenzar a organizar a los estudiantes en grupos, en este caso en seis. Coloca a cada grupo en un área del aula y pega una hoja de cartulina en la pared en la zona de cada grupo. Cada cartulina deberá incluir alguno de los siguientes encabezados:

  • Situaciones que me hacen enfadar.
  • Situaciones que me frustran.
  • Situaciones que me preocupan.
  • Situaciones que me hacen feliz.
  • Situaciones que llevan o precisan de mucho tiempo.
  • Situaciones que llevan o precisan de dinero.

 

Di a cada grupo que tienen 1 o 2 minutos para anotar sus respuestas a la situación en la cartulina que tengan delante. Puedes tocar o poner música animada mientras los estudiantes participan en la actividad para hacerla más amena y para que no implique nervios ni presión de ningún tipo, lo que facilitará el análisis y la reflexión.

Cuando se acabe el tiempo designado, haz que los estudiantes se muevan hacia el cartel de su lado derecho y que anoten también en él sus ideas. Continúa rotando hasta que cada grupo haya tenido la oportunidad de escribir sus respuestas a las situaciones en los seis carteles.

Luego, pide a un portavoz de cada grupo que lea las respuestas en el póster que se encuentre justo frente a ellos. Discute las similitudes y las percepciones relacionadas con las ideas enumeradas. Habla con los alumnos sobre qué respuestas son factores estresantes positivos y cuáles son factores estresantes negativos.

Haz que los estudiantes regresen a sus asientos después y piensa en estrategias adecuadas y saludables para enfrentar las situaciones estresantes sobre las que escribieron. Los estudiantes deben tomar notas sobre dichas estrategias para poder aplicarlas y llevarlas a cabo en sus vidas.

dinámica aula estrés

Evaluación de la actividad

Después de la actividad y el debate, pregunta a los estudiantes sobre las estrategias que crean más apropiadas para lidiar con el estrés. Podrías plantear también situaciones específicas y hacer que los estudiantes sugieran respuestas apropiadas. Alternativamente, los estudiantes podrán representar las respuestas apropiadas ante situaciones estresantes en divertidos “sketches”.