En este juego de matemáticas, al que hemos llamado “Bichitos en el jardín”, buscamos trabajar la suma de manera sencilla, aunque alternativamente también podremos trabajar otras operaciones sin problemas y cada vez más complejas, según sea necesario.

Esta actividad práctica sirve para involucrar a los niños en la resolución de problemas simples de suma, al mismo tiempo que se relacionan con el medio ambiente, la naturaleza y los seres vivos. Por eso los protagonistas del juego son todos esos insectos (o bichitos) que podemos encontrar en él, como por ejemplo los gusanos, las mariposas o las mariquitas.

 

Cómo jugar a Bichitos en el jardín

En este juego, y para practicar la suma de forma divertida y amena, el objetivo es que los niños cuenten, divididos en dos equipos, todos los insectos que pueda haber en un jardín: hormigas, escarabajos, gusanos, mariquitas…. Para ello haremos bichitos con cartulina. Podemos usar plantillas de dibujos para colorear y luego pegarlos en las cartulinas para que todos los niños participen en la elaboración de los mismos, para lo que necesitaremos también crayones, pegamento y tijeras. Si tenemos insectos de juguete, también podremos utilizarlos. No importa que no tengan todos los bichitos el mismo tamaño, ya que no influye en la dinámica, lo importante es que hagamos muchos modelos de cada tipo de insecto y que estos sí que sean todos iguales (el grupo de las mariquitas, el grupo de las mariposas, el de los caracoles…).

Es importante que, ya sea en las cartulinas o a la hora de colorear, distingamos bien con los colores a cada insecto para que después los niños puedan encontrarlos bien.

 

Instrucciones para este juego matemático:

Una vez que ya estén listos todos los bichitos con los que se vaya a jugar, el profesor se encargará de repartirlos y esconderlos por el jardín. Si no se puede jugar en un jardín o zona de huerto escolar, se podrá realizar el juego igualmente en un gimnasio o en el aula, escondiendo los bichitos por diferentes zonas accesibles.

Los niños tendrán que dividirse en dos grupos que jugarán al mismo tiempo corriendo por el jardín, o moviéndose por el mismo, con el objetivo de encontrar el mayor número posible de especies de bichitos que recolectarán en una caja o cesta. Cuando el profesor ponga fin al tiempo, lo cual se podrá marcar con un silbato o poniendo una canción y esperando a que finalice, los niños deberán pararse y hacer recuento de cuántos bichitos diferentes han encontrado y qué número de cada (por ejemplo: 4 mariquitas, 3 hormigas y 1 ciempiés). Entonces, dicho resultado, tendrán que sumarlo en un papel o en una pizarra: 4+3+1=8 bichitos.

El grupo que más bichitos en total haya conseguido reunir, al término de la partida, será el equipo ganador.

 

Posibles variaciones o ideas a añadir a nuestro juego

Podemos hacer que al término de cada ronda los niños interactúen con el otro equipo preguntando: ¿Cuántas hormigas tenéis? ¿Cuántas mariquitas? Y hacer que cada uno sume lo del equipo contrario.

También podemos añadirle mayor complejidad aumentando el número de bichitos a encontrar, para que las sumas puedan ser de más cifras, lo que dependerá del nivel del grupo. Además, el profesor puede pedir que se sumen solo hormigas, o solo mariquitas…etc., buscándose distintas combinaciones bajo la misma mecánica de juego.

Otra opción es pegar los bichitos encontrados en una gran cartulina (una por cada equipo) y que a cada fila de bichitos (por ejemplo, 10 hormigas) haya que sumar dos cifras, tres…bajo las directrices del maestro/a. Como el objetivo principal del juego es que los niños trabajen las sumas, preferiblemente en contacto con la naturaleza, podrá hacerse el mismo ejercicio combinando diferentes tipos de sumas sin problemas.

¡También podemos hacerlo más divertido metiendo los bichitos en grandes barreños con tierra o vendando los ojos a los participantes mientras buscan por el jardín!





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