La nariz de Rudolf es una nueva estrategia que queremos traeros hoy dedicada a trabajar en el aula, o en casa con los peques, con el objetivo de fomentar el buen comportamiento, algo que puede ser muy interesante no solo para ocasiones en las que algún niño se porte inadecuadamente, sino también para crear momentos de relajación entre clase y clase.

  • Asignaturas y temas para trabajar en esta actividad: cualquiera en la que se quiera añadir una temática navideña.
  • Actividad recomendada y adaptable para niños de unos 3-8 años.
  • Palabras clave: navidad, buen comportamiento, avanzar, perseguir, Rudolf, renos, nariz, globo, rojo, objetivos, Polo Norte.

Descripción de la actividad

Esta actividad es ideal para conseguir que los niños se calmen o para conseguir que desconecten de manera entretenida, y con espíritu navideño, entre materia y materia. Además es un buen ejercicio para que todos los niños participen en equipo y se vean estimulados a la hora de portarse bien y de conseguir premios y regalos por mantener una buena actitud dentro del aula. Rudolf a su vez muestra esa idea tan importante de perseverar en el camino cuando se quiere o se necesita algo.

Objetivos básicos a conseguir con la actividad

Fomentar una buena participación en el aula así como un buen comportamiento a través de dinámicas didácticas divertidas.

 

Materiales que necesitaremos

  • Hilo, lana o cuerda.
  • Cartulina blanca o marrón.
  • Rotuladores de colores.
  • Globo rojo.
  • Bolígrafo y papel.
  • Pegamento o celofán.

 

Pasos a seguir en la dinámica

Comenzaremos la actividad pidiendo la colaboración de todos los niños que vayan a participar. La idea es comenzar realizando un reno (que será Rudolf) con cartulina o cartón si deseamos hacerlo algo más fuerte. Podemos utilizar cartulina de color blanco o marrón y luego añadir el resto de detalles del reno (cuernos, ojos, boca, pezuñas y nariz roja).

Una vez hecho el reno utilizaremos la lana, el hilo o la cuerda para ponerlo en la clase. Deberá ir de pared a pared (tomando como punto de partida el ancho de la clase preferiblemente, aunque también puede ser el largo dependiendo de los tamaños y del número de alumnos). A continuación realizaremos un pequeño agujero en la frente del reno para meterlo por el hilo o la cuerda (aquel material que hayamos elegido) y conseguir que se deslice. Rudolf deberá situarse al comienzo del recorrido. En este punto (en la pared donde se sitúe el comienzo del hilo y del recorrido) pondremos un cartel en el que ponga “POLO NORTE” y que simbolizará la casa de Rudolf.

En el otro lado, al final del recorrido, anudaremos el globo rojo con otro poquito de cuerda o lo pegaremos en la pared del fondo. El globo rojo simbolizará el objetivo que debe alcanzar el reno, y que no es otra cosa que la nariz luminosa de Rudolf. Previamente, y antes de inflar el globo, meteremos pequeños papelitos de papel con mensajes para que los niños los descubran al final de la actividad.

 

nariz-rudolf-dinámica

 

Otra forma de utilizar esta dinámica es en medio de la clase (después de momentos de mucho ruido o de una mala actitud generalizada). En este caso el encargado de mover el reno será el profesor y no los alumnos. La clave es ir deslizando a Rudolf por la cuerda un poquito cada vez que los niños guarden el debido silencio. Si al final de la clase Rudolf ha llegado a su nariz se habrá conseguido el objetivo. Si por el contrario se insiste en una mala actitud Rudolf podrá volver de nuevo hacia atrás.

En las notitas que se introducirán dentro del globo se pueden anotar frases motivacionales (genéricas o personalizadas) como: “aprecio mucho la forma que tenéis de trabajar”; “me gusta mucho que os esforcéis en clase”…etc. A través de estas frases los niños comprenderán poco a poco lo que se espera de ellos, pero también pueden ser premios, como unos minutos más de recreo o ver una película.

 

Evaluación de la actividad

Si hay una época del año que promueva la buena actitud y el espíritu positivo esa es sin duda la Navidad, por eso esta actividad se centra en ella a través de uno de sus personajes más míticos y tiernos, Rudolf. El objetivo de la evaluación (si se realiza) consistirá en observar la participación y la buena disposición en las pausas de clase.