Concepto:

Trata de decir lo más rápido que puedas “Papá cómprame un coco, papá, coco no compro, porque el que poco coco come, poco coco compra. Yo, como poco coco compro, poco coco como”.

¿Bastante difícil, verdad? Pues este trabalenguas sirve como aperitivo para la próxima lección, la cual será aprender a diferenciar el ‘como’ del ‘cómo’, es decir, cuando lleva acento y cuando no.

Entendamos cuáles son las palabras tónicas y átonas. Una palabra tónica es aquella que lleva un acento, es decir, tiene una marca que nos indica en qué lugar de la palabra se ha de pronunciar con mayor fuerza la voz. En cambio, una palabra es considerada ‘átona’ cuando, a pesar de no llevar acento, todavía se distingue una fuerza de voz en una letra específica.

En realidad todas las palabras de nuestro idioma tienen una fuerza de voz en alguna parte, solo que no todas están acentuadas, veamos este ejemplo:

Si decimos ‘término’, nos referiremos a ‘lo que es una cosa o algo, una palabra específica’, pero si decimos ‘terminó’ estamos hablando del pasado del verbo ‘terminar’, como cuando decimos ‘ella terminó de hacer la tarea’ ¿Ves la diferencia que hay?

Lo mismo pasa con un montón de palabras, y ‘como’ puede ser una palabra tónica y atónica, veamos en qué momentos hemos de usarlas.

  • ‘Como’ se utiliza para comparaciones o expresiones, es un adverbio que puede ser usado incluso en preguntas y exclamaciones.
  • En cambio ‘cómo’ se utiliza mayormente en interrogaciones o exclamaciones, preguntando y haciendo hincapié en la forma en que se hizo una acción. Recordando el ‘quién’, ‘dónde’, ‘cuándo’, ‘qué’, ‘por qué’ y ‘cómo’, son las preguntas que nos harán entender mejor una situación, y en este caso el cómo, o sea, la forma en la que se hizo dicha acción, es la que nos interesa.

¡Pero ojo! También hay otra forma de decir ‘como’, y es la del verbo ‘comer’ para hacer referencia a uno mismo. Más adelante veremos cómo usarla en algunas oraciones.

Ahora que sabes cómo acentuar y cómo no, lo mejor es que te pongas a practicar como un buen estudiante… ¿Has visto? ¡Ya usé varias veces el ‘como’ y el ‘cómo’! Es un claro ejemplo de cuándo usamos las palabras y no nos damos ni cuenta de la forma en que lo hacemos.

Presta atención a los textos que leas a partir de ahora y revisa a ver si las formas en que se escriben las palabras son correctas o incorrectas. También puedes practicar el distinguir las palabras átonas de las tónicas (recuerda que las primeras no llevan acento, mientras que las segundas sí).

Ejemplo:

Los ejemplos que podemos tomar de todo esto podrían ser:

Para ‘como’:

  • Como si fuera poco.
  • Está tan flaco como un esqueleto.
  • No es como si pudiera decir que sí.
  • Tal y como lo ves.

Pero si lo usamos con acento (cómo) sería:

  • ¿Cómo te atreves?
  • ¿Cómo fue que hiciste eso?
  • ¡Cómo lo hizo!
  • No sé cómo lograste hacerlo.

Esta última se hace porque al expresarlo nos interesa saber los métodos (es decir, ‘el cómo’) de la otra persona. Es un interrogante sin signos, ¡increíble!

En el último caso, que sería para el verbo ‘comer’, la forma escrita iría sin acento. ¡Vamos!:

  • Yo como comida comestible.
  • Si no como me dará hambre.
  • Como en cualquier sitio.

Hay veces en las que el español es tan divertido y dinámico que incluso oraciones tales como: ‘¿Cómo como como un caballero?’ No solo tienen sentido, sino que hasta suenan cómicas y geniales.

Ahora que ya has dicho y aprendido tanto del ‘como’, creo que ya puedes practicar de forma más fácil el trabalenguas del inicio… ¡adelante!