Concepto:

Volvemos con las palabras homófonas, y en este caso es bastante fácil saber cuáles son sus principales diferencias.

A veces encontramos palabras que, aunque suenen igual, poseen significados demasiado diferentes, y eso es así en este caso. Veamos en qué se diferencia ‘rayar’ de ‘rallar’. Esto es debido a que la ‘I griega’ (Y) y la ‘doble ele’ (Ll) poseen sonidos idénticos y distinguen los significados de las palabras al momento de la escritura. Igual que la ‘g’ y la ‘j’, o la ‘s’ y la ‘z’ o la ‘s’ y la ‘c’.

Lo cierto es que ambos son verbos, pero sus significados varían demasiado:

  • ‘Rayar’ significa marcar algo con rayas, rayar una hoja con un lápiz o rayar (hacer rayas) un coche. Es hacer rayones en una superficie.
  • ‘Rallar’ es un verbo para cuando tienes que gratinar algo, o rallarlo con un rallador. Un ejemplo es el queso que tú rallas cuando vas a comer.

Los verbos son acciones que tenemos que aprender lo mejor que podamos, desde los más sencillos hasta los más complicados, pues nos ayudan a hacer más amplio el idioma. Saber cómo emplear correctamente estas acciones al momento de escribirlas hace que mejore nuestro léxico, ¿y quién sabe? Puede que las personas que nos lean también lo mejoren gracias a nosotros.

Puede que al momento de pronunciar las palabras en oraciones no suene tan diferente (y es que no hay ni una sola diferencia en su pronunciación), pero el contexto del que estemos hablando también ayudará bastante a entender qué queremos decir. Si decimos que rallaremos algo en la cocina, sabemos que estamos hablando de ‘rallar’, pero si decimos que hay un rayón en la pared, pues… sabemos que se trata de ‘rayar’ (y de que estamos en problemas si no limpiamos la pared cuanto antes).

Otra cosa que hay que diferenciar es ‘rallo’ (o sea, un rallador de alimentos) con ‘rayo’, que es una línea de luz en forma recta compuesta de energía. Hay que saber diferenciar ambos términos y no confundirse cuando se escriban. Aunque sus significados son muy diversos, no es difícil asociar la ‘y’ y la ‘ll’ con cada acción. Es una suerte que no digamos cosas al estilo indio como “Yo rayo” refiriéndonos a que somos un rayo que cae del cielo porque, ¡eso sería muy extraño de explicar!

 

Ejemplo:

Para terminar con estas confusiones veamos algunos ejemplos que nos ayudarán a ver cómo se utilizan correctamente cada una de estas palabras:

Primero, ‘Rallar’:

  • Hijo, por favor, hay que rallar el queso.
  • A rallar los tomates para la salsa.
  • Debes rallar los vegetales.

Como truco para que aprendas a distinguir mejor, el ‘rallar’ se utiliza casi siempre al hablar de la cocina, pues se utiliza para cosas como el queso un rallo (Latinoamérica) o rallador.

Otras formas de decirlo son con sus conjugaciones verbales, que pueden ser:

  • (Yo) rallo.
  • (Tú) rallas.
  • (Él/Ella) ralla.
  • (Ellos) rallan.
  • (Vas a/van a) rallar.
  • (Vosotros) ralláis.

 

Para ‘Rayo’, lo siguiente:

  • Si gira así, el disco se va a rayar.
  • No hay que rayar las paredes.
  • Rayar el coche es una mala idea.

En materia de conjugación podríamos hacerlo de la siguiente forma:

  • (Yo) rayo.
  • (Tú) rayas.
  • (Él/Ella) raya.
  • (Ellos) rayan.
  • (Vas a/van a) rayar.
  • (Vosotros) rayáis.

Es…básicamente lo mismo, solo que cambian unas cuentas letras. Con eso es con lo único que hay que tener cuidado, el resto es pan comido.

Así que al fin hemos aprendido que las palabras pueden parecerse mucho, pero no lleguemos a los extremos de decir ‘raiar’ porque puede sonar igual, pero… ¡esa palabra no existe!