Concepto:

Oh, la hache o ‘H’, esa mágica letra que muchos nos preguntamos por qué existe si no tiene un sonido particular, al menos que sea en ‘ch-’ o, en ciertas ocasiones, para este y otros idiomas funcionando como ‘sh-’ o como el sonido de ‘j’. Sin embargo, a veces es necesario entender el lenguaje desde otro punto de vista, y eso es precisamente lo que haremos a continuación.

Muchas palabras pueden comenzar con un sonido de vocales en su inicio, como ‘agua’, ‘ojo’ e ‘importante’, y, ¿qué hay de aquellas que se inician con ‘H’, como ‘hola’, ‘helecho’ u ‘homogéneo’? Lo cierto es que el hecho de que estas palabras no inicien con la vocal tiene una explicación y unas claves para que podamos diferenciarlas. ¿Quieres conocerlas? ¿Quieres saber qué hay que hacer para diferenciar ‘hecho’ de ‘echo’?

Primero, veamos qué significa cada una de estas palabras:

  • ‘Hecho’: es un acontecimiento u ocurrencia, un sustantivo, algo que pasa, pasó o pasará. Es como cuando decimos ‘Eso es un hecho’, es decir, que es ‘algo’ concreto que no se puede cambiar. También quiere decir ‘algo que es seguro’, como cuando se dice ‘Puedes dar el trabajo por hecho’, eso quiere decir que la persona asegura que el trabajo sí va a estar realizado por cuestiones de confianza.
  • ‘Echo’: es parte del verbo ‘echar’, que significa ‘verter o colocar algo en alguna parte’. Es muy utilizado en temas de cocina, como por ejemplo ocurre al decir, ‘echar los ingredientes’.

Además, este último (‘echo’) también puede ir con acento al final (¡nunca al inicio!) para denotar el pasado del verbo ‘echar’ referido a otra persona. Por ejemplo: ‘Ella echó la harina en el bol’. Aunque también puede referirse a situaciones donde todo se realizó de cierta manera, como cuando decimos ‘esto se echó a perder’.

Por su parte, ‘hecho’ también sirve como un participio del verbo ‘hacer’, como cuando decimos ‘eso está hecho’, y así evitamos decir cosas como ‘hacido’ (¡NOOO!) o ‘la comida que dejé ya está hecha’. Otras formas pueden ser ‘Esto está hecho un asco’ para querer decir cosas como que ‘esto está sucio o convertido en una porquería’.

La lectura es la mejor manera de aprender a diferenciar las formas en que se escribe, y no solo con estas palabras, sino también con muchas otras que pueden tener llevar al mismo tipo de confusión. Esto hará que, a pesar de que una ‘H’ no se distinga en una palabra, ya nosotros sepamos cómo hacerlo. Además, nunca se debe temer el hecho de preguntar cómo se escriben las palabras a tus padres o a tus profes siempre que lo necesitemos, pues es peor tener la duda y escribir mal las cosas.

 

Ejemplo:

Entre los ejemplos más destacados que podemos utilizar para estos términos, encontramos:

Para ‘hecho’

  • De hecho, tienes razón.
  • No he hecho la tarea.
  • Estos son los hechos.
  • Has hecho un buen trabajo.
  • Este es un hecho verdadero.

Para ‘echo’

  • Cuando echo la harina, la mezcla crece.
  • ¿Te echo un poco más de merengue al pastel?
  • Yo no echo más caldo a la sopa.
  • No lo hagas, yo lo echo.
  • El echó la mantequilla antes de tiempo.

 

Fíjate cómo aquí, en esta última frase, se colocó con acento y ahora hablamos en pasado. Recuerda también que ‘hecho’ jamás llevará acento al final, y quizá esta es una buena técnica para diferenciar ambas palabras.

Así que, ahora ya podemos decir cosas como, ‘Yo no te echo de menos, en especial por tus malos hechos’ sabiendo cómo escribirlo y entenderlo. O si nos queremos poner más creativos, diríamos: “Yo no echo en pecho el derecho que es un hecho al acecho, porque está tan maltrecho en el techo como en su lecho”.