Arte neoclásico

ORIGEN Y CARACTERÍSTICAS ARQUITECTÓNICAS

El Neoclasicismo fue un movimiento extenso e influyente, que abarcó tanto la pintura como otras artes visuales, nacido en la década de 1760. El Neoclasicismo alcanzaría su apogeo en las décadas de 1780 y 1790, y duraría hasta 1840-1850, compitiendo en ciertos momentos con el Romanticismo e incluso entremezclándose. En la pintura, generalmente, el Neoclasicismo puso mucho énfasis en el diseño lineal y austero de diversos temas clásicos.

El Neoclasicismo había surgido en parte como una reacción contra el estilo rococó, considerado un estilo frívolo y de baja calidad (consideración que iría cambiando en el siglo XIX). Una visión más profunda del arte y un interés nuevo y más científico por la antigüedad clásica sería la tónica dominante de este nuevo estilo neoclásico, un movimiento cultural occidental reflejado también en múltiples vertientes: en arquitectura, música, teatro, literatura, artes visuales…

El Neoclasicismo recibió un gran impulso por los descubrimientos arqueológicos del momento, particularmente por la exploración y excavación de las ciudades romanas enterradas de Herculano y Pompeya. Dichos descubrimientos fueron reviviendo el interés por la antigüedad y por el estudio de su arte y de su literatura. Como resultado, el Neoclasicismo se convirtió en un estilo de arte popular, especialmente en Francia, donde los temas heroicos y morales de la historia clásica se utilizaban para inspirar a la Revolución Francesa, y es que el impacto del movimiento fue muy profundo en política y en religión.

Francia estaba al borde de su primera revolución en 1789, y los neoclasicistas querían expresar una racionalidad y seriedad adecuada para su época. El Neoclasicismo fue hijo de la llamada Era de la Razón (la Ilustración), época en la que los filósofos creían que podíamos controlar nuestros destinos aprendiendo y siguiendo las leyes de la naturaleza. Por lo tanto, el Neoclasicismo continuó esa conexión con la tradición clásica porque significaba moderación y pensamiento racional, pero con un espíritu nuevo y más cargado políticamente.

A menudo, hablar de Neoclasicismo significa hablar de claridad, de elegancia, de colores sobrios, de espacios poco profundos, de líneas horizontales y verticales, de armonía y de descanso, con una especial atención en las formas tradicionales.

El estilo Rococó al que sustituyó, por el contrario, destacaba la asimetría y la ornamentación extrema pero es algo que abandonaría el Neoclasicismo, basándose en los principios de simetría y simplicidad como virtudes artísticas propias de la antigua Grecia y Roma.

PINTURA Y ESCULTURA DEL NEOCLÁSICO

Los pintores del Neoclásico trabajaron dando mucha importancia y protagonismo a los escenarios, a los trajes…en definitiva a los detalles de la época clásica, y lo hicieron con  una alta precisión histórica. La historia clásica y la mitología proporcionaron una gran parte del tema de las obras neoclásicas. La poesía de Homero, de Virgilio y Ovidio, las obras de Esquilo, de Sófocles y Eurípides…, o la historia registrada por Plinio, Plutarco, Tácito y Livio proporcionaron la mayor parte de las fuentes clásicas, destacando por encima de todas la de Homero. También destacó un importante interés por las fuentes medievales, como las obras de Dante o el arte de Giotto o Fra Angélico.

Algunos de los artistas más conocidos del estilo neoclásico son el pintor Jacques-Louis David, la pintora Angelica Kauffmann o los escultores Antonio Canova y Bertel Thorvaldson.

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